sábado, 27 de abril de 2013

Arequipa, El Misti, Su domingo de adobo y su Chupe de Camarones

Hace poco, tuvimos la oportunidad de conocer un poco más de esta bella ciudad, "La Ciudad Blanca" de AREQUIPA.

Para llegar a Arequipa lo podemos hacer de varias maneras y rutas posibles, las más conocidas obviamente por avión y bus, desde Lima, en nuestro Caso desde Juliaca, Una ruta que para comodidad nuestra la pasamos de noche...bajar de 3700 msnm pasando posteriormente por Camaná a 0 msnm.
...Y claro lo primero que se puede apreciar el amo y señor de la Ciudad de la Arequipa el Misti (aunque antes tenía mas nieve, CUIDEMOS EL MEDIO AMBIENTE!!!...regresemos a lo nuestro), de cualquier parte de Arequipa, Norte, Sur, Este y Oeste se puede apreciar el Miste, como si estuviera al pendiente de nuestro recorrido, mirándonos de cualquier parte, y si lográbamos escapar de su mirada, sus colegas el Pichu Pichu o el Chachani estaban resguardando nuestros pasos, de alguna manera nos daba una sensación de seguridad al mismo tiempo nos infundía el respeto que cualquier Apu infunde.
Lo primero en recorre fue el mirador de Yanahuara, una zona elevada entre calles de Arequipa del cual podemos apreciar casi toda la ciudad y obviamente una vez más...El Misti.

El mirador comprende de una plaza central y una arquería compuesta de piedra sillar, así como la catedral del mismo nombre, la fachada de estilo barroco, muestra representativa del arte mestizo arequipeño, Al igual que la arquería las calles y fachadas, todo en base a la piedra sillar, material inequívoco del por que el nombre de "Ciudad blanca".
Llegó la hora del almuerzo, para suerte nuestra era domingo, y como todo buen restaurante arequipeño "que se respeta" el adobo estaba servido en la mesa, No podía dejar pasar la gran oportunidad de pedir el ya conocidísimo Chupe de Camarones...mejor no sigo contando que ya me dió hambre, y para culminar, nos comentaron que era infaltable la Kola Escocesa y al ver que en cada mesa tenían su botella, decidí pedir la mía.
Ya con el estómago muy lleno, partimos rumbo al centro, caminando un par de cuadras, y aprovechando las vistas de unas calles muy amigables llegamos a la avenida donde como buen Limeño tomamos la combi que nos lleve lo más cerca del centro.
Luego de cruzar el río por un puente igualmente hecho con sillar, y que ahora me lamento no preguntar el nombre del puente, nos dejaron a tres cuadras de la plaza de armas. Caminamos una calle empinada a base de piedras hasta divisar, a una cuadra, la plaza de armas, un amplio lugar que nos recibía con sus arquería en los cuatro lados, al frente la Hermosa Catedral, y como si la resguardara, a su espalda asomando la cumbre del Misti.


Ahora es el turno del Molino de Sabandía, Ubicado a 20 minutos del centro de Arequipa, el molino, aún en funcionamiento es un pequeño lugar que se conserva como museo de sitio, luego de pagar 10 soles el ingreso, y recorrer sus instalaciones hechas del mismo material que casi toda la ciudad, podemos descansar un poco en su inmenso jardín y tomarse foto con los animales que cuidan. Eso sí, cuidarse del "Exterminador Junior" un "torito" que ya se imaginarán por que el nombre.
Ya de retorno al centro decidimos pasar por el Convento de Santa Catalina, de acuerdo a lo que nos informaron es un convento que dejó de usarse cerca de 300 años, para luego restaurarse y permitir el acceso al público, toda una joya arquitectónica. El recorrido de sus silenciosos pasajes, celdas: como se le conoce a las habitaciones de las monjitas, dan paso al misticismo y por que no decirlo da un poco de miedo el saber que hace muchos años vivían allí las madres de clausura y ahora sólo esta deshabitado. Una hermosa vista desde la parte alta del convento justo en el atardecer donde se puede apreciar nuevamente los tres señores que cuidan arequipa.


Ya con el sol en el ocaso nos vamos despidiendo de esta maravillosa ciudad, no sin antes volver a visitar su plaza una vez más, la mezcla perfecta entre naturaleza, arquitectura e iluminación. Vale la pone volver a venir...Totalmente recomendado.






viernes, 26 de abril de 2013

Uros...Caminando sobre las aguas

Lo primero que se me vino a la mente cuando empezaba a caminar sobre estas islas era cuando Cristo sorprendió a sus discípulos caminando en medio del mar...Al final la experiencia debió ser similar.

Esta pequeña isla está a tan sólo 40 minutos de la ciudad de Juliaca, y a unas cuadras del centro de Puno.
Tomando una combi desde Juliaca, en el Centro Comercial Real Plaza de la ciudad en mención, está la empresa de combis "El dorado" quien por solo 3.00 soles te pueden llevar al "Lago Navegable mas alto del mundo", una vez que la combi esté llena empezamos el recorrido, si sales muy temprano es necesario salir bien abrigado pues el frio de la noche recién empieza a desaparecer cuando el sól INTENSO (y lo pongo con mayúsculas) te quema hasta sentír el olor de recién planchado en la ropa puesta.
Cerca de 30 minutos de recorrido por pueblitos chiquitos y de apariencia amigable ubicados al rededor del camino empieza a contemplar el majestuoso trabajo de la naturaleza, Ubicado a 3812 msnm para ser exactos, se puede apreciar el imponente lago TITICACA, la cuenca de ríos del Sur andino del Perú.
Al igual que la mayoría de las ciudades de nuestra hermosa sierra peruana, el ingreso a la ciudad es por la parte superior, y va bajando de manera serpenteante hasta llegar al centro de Puno.
En primera instancia no imaginábamos que fuera tan cálida la acogida, cuando entramos en conciencia que Titicaca no era únicamente un Lago más, sino que era un nexo entre dos naciones hermanas, punto de pescadores, y conexión a diversas comunidades que viven "flotando" en el mismo lago...fue cuando comprendimos la importancia de "El Lago" para esta ciudad.
Después de las respectivas fotos y una sabrosa Trucha al Ajo (si tienes hambre una gran feria gastronómica ubicada en las riveras del lago que van desde los 15 soles hasta los 35, muy bien servido por cierto) empezamos nuestro rumbo hacia la Isla de los Uros. Previo pago de 10 por "pasaje" en lancha más 5.00 por tiket de ingreso. Nos agarro una ligera lluvia en el inicio del viaje, pero no fue pretexto para amenguar nuestros ánimos de conocer, y cosas del destino nuestra lancha se quedó barada por unos minutos a mitad de llago producto de las plantas acuaticas conocidas como "lentejitas", sin perder tiempo se aprovechó para las fotos respectivas y fué alli donde la naturaleza nos brindó otro regalo...un arcoiris producto de la ligera lluvia, como si todo estuviera planeado continuamos con nuestro viaje.
 Ya a lo lejos podíamos divisar las diversas islas que conformaban los Uros, cada bote te lleva a una isla donde nos reciben el jefe con su esposa y la familia que vive con ellos, todos con sus trajes típicos llenos de color y alegría nos dan la bienvenida cantando en 5 IDIOMAS, (definitivamente tengo que aprender mínimo inglés)
Desde cada Isla se puede contemplar la forma estupenda como el ser humano ha sabido aprovechar los recursos de la naturaleza SIN DAÑARLA para beneficio propio, es una muestra clara de la cooperación hombre-naturaleza. El jefe cuenta como viven, como construyen las islas como se organizan, cuentan con todo lo necesario, colegio, mercado, iglesia, municipalidad, posta médica, restaurantes, y todo sobre estas islas a base de totora...no lo creía hasta que salté y comprobé como la isla se movía como un barco en alta mar.
Fuimos luego a la denominada Isla Central que es la unión de várias islas pequeñas, nos comenta el Jefe que si una familia decide vivir sola lo único que hace es cojer un serrucho...y llevarse "su terreno"..literalmente.
El paisaje desde este punto del mundo es...es... (no encuentro la palabra adecuada para tanta belleza), ver el sol asomarse y ocultarse ente las nubes, el reflejo del sol sobre las ondulantes aguas, mientras una barca cruza entre el sol y mi vista generando un eclipse con la silueta de una madre remando a su hogar...como en sueños de los grandes pintores de la historia.
Este es el TITICACA toda una historia para contar...es necesario vivirla para descubrir este regalo en las alturas de nuestro maravillo Perú.